INFORME DE SITUACIÓN
Destino estival por excelencia, Aquitania no sólo se beneficia de un clima suave y soleado, sino que cuenta con un emplazamiento privilegiado, entre el océano Atlántico y la cordillera de los Pirineos. Con una gran variedad de paisajes, que van desde los famosos viñedos bordeleses hasta los espléndidos macizos pirineicos, pasando por el apacible valle de Dordoña, la magnífica cuenca de Arcachón o el pintoresco País Vasco, este magnífico territorio en el corazón del suroeste de Francia ofrece a los veraneantes una amplia oferta de actividades y lugares para descubrir.
Burdeos, la capital, es una zona repleta de viñedos de donde se extraen los vinos más famosos y exquisitos. Se convierte en el punto de salida idóneo para descubrir Saint-Émilion (visita gratuita de la iglesia monolítica), Blaye (visita guiada gratuita de la ciudadela Vauban), Arcachon (visita de ciudad) y muchos otros sitios y monumentos históricos más.
La Rochelle, una joya en el atlántico con sus impresionantes torres te desvelarán uno de los puertos más bellos de Francia. A pie o en bici, te sorprenderán sus callejuelas adoquinadas, su patrimonio arquitectónico y sus muelles repletos de historia, al igual que sus casas con entramados de madera, sus preciosos soportales y la piedra blanca de sus palacetes en la que se refleja la luz del atlántico.